En una industria agroalimentaria, el frío, el vapor, el aire comprimido y la climatización concentran la mayor parte del consumo. Una auditoría energética bien hecha identifica dónde se pierde energía y prioriza las medidas con mejor retorno.
Qué analiza una auditoría energética
- Facturación eléctrica y de combustibles, potencia contratada y perfiles horarios.
- Rendimiento de la instalación frigorífica y sus desescarches.
- Calderas, vapor, agua caliente y posibles recuperaciones de calor.
- Aire comprimido, iluminación, motores y bombeo.
- Viabilidad de autoconsumo fotovoltaico y almacenamiento.
Medidas con mayor impacto en la industria
Recuperar calor de condensación del frío, instalar variadores, mejorar el aislamiento de cámaras, ajustar consignas y sectorizar el control suelen ofrecer los mejores retornos. La auditoría cuantifica cada medida para decidir con datos.
Obligaciones y ayudas
Las grandes empresas están obligadas a realizar auditorías energéticas periódicas (RD 56/2016). Además, existen programas de ayudas a la eficiencia energética industrial cuya convocatoria conviene revisar en cada momento.
Preguntas frecuentes
¿Qué empresas están obligadas a hacer auditoría energética?
Las grandes empresas, según el Real Decreto 56/2016, deben realizarla periódicamente o disponer de un sistema de gestión energética certificado.
¿Cuánto se puede ahorrar con una auditoría energética?
Depende del punto de partida de cada instalación. La auditoría precisamente sirve para cuantificar el ahorro real de cada medida antes de invertir.
